
¿Qué pasó en Yucatán con el control de mosquitos? Expertos en salud pública confirmaron la aparición del Aedes vittatus, una especie invasora originaria de Asia, detectada por primera vez en América durante septiembre de 2024 en la comunidad de Xcalacoop, cerca de Chichén Itzá, y posteriormente en los municipios de Tinum y Mérida. Este hallazgo tiene gran relevancia sanitaria por la capacidad de esta nueva especie para transmitir enfermedades como dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla.
El Aedes vittatus se distingue de los mosquitos nativos locales, como el Aedes aegypti y el Aedes albopictus, por sus seis puntos característicos en el tórax, un detalle que facilita su identificación en los monitoreos entomológicos. Esta especie puede habitar tanto en ambientes urbanos como silvestres, actuando como un "mosquito puente" que facilita la transmisión viral entre distintos ecosistemas.
Las condiciones climáticas y ambientales de Yucatán son similares a las regiones de Asia y África donde este mosquito está establecido, por lo que especialistas consideran probable que el insecto se asiente y se propague rápidamente en la península e incluso en otras partes de México. Esta situación representa un reto adicional para las autoridades sanitarias en materia de prevención y control vectorial.
Ante la amenaza que implica la llegada de esta especie, Yucatán reporta asimismo un incremento en casos de dengue con 151 casos confirmados hasta la segunda semana de octubre de 2025, distribuidos entre al menos 19 municipios, incluyendo Mérida, Kanasín, Progreso y Tizimín. Lamentablemente, se han registrado dos decesos relacionados con esta enfermedad.
La Secretaría de Salud estatal ha reforzado sus acciones de control vectorial mediante campañas de fumigación, abatización y la eliminación sistemática de criaderos, con el objetivo de contener el incremento de contagios en las zonas más afectadas por estos mosquitos.
La detección del Aedes vittatus añade complejidad a la lucha contra las enfermedades transmitidas por mosquitos en la península de Yucatán, al tratarse de un vector capaz de transportar diversos virus que ya circulan en la región. Esto obliga a intensificar la vigilancia epidemiológica, fortalecer la educación comunitaria sobre el saneamiento ambiental y mejorar las estrategias integrales de control.
La salud pública en Yucatán enfrenta un desafío significativo. Estar informados y colaborativos es clave para minimizar el impacto de este nuevo riesgo vectorial. Para no perder detalle sobre esta situación y otras noticias de salud en la península, sigue nuestra cobertura completa en la sección de Yucatán.