
¿Qué pasó en Santa Cruz Amilpas este jueves? El mitin político convocado por el exgobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz, fue interrumpido y finalmente cancelado por maestros de la Sección 22 de la CNTE y organizaciones sociales que lo acusaron de ser un represor responsable de la violencia ocurrida en 2006 durante su administración.
Los manifestantes llegaron al lugar con consignas en contra de Ruiz Ortiz, quemaron lonas y desmantelaron el templete instalado para la asamblea constitutiva del partido México Nuevo, Paz y Futuro, que el exgobernador pretende registrar ante el INE. La protesta se centró en reprocharle que pretenda lavar su imagen y revivir políticamente a pesar de las graves violaciones y hechos violentos adjudicados a su gobierno, incluyendo la muerte de más de 20 personas durante la represión contra el movimiento magisterial y social en Oaxaca en 2006.
La Sección 22 criticó además al Instituto Nacional Electoral (INE) por permitir que se realizara esta asamblea política en la entidad. Los profesores y organizaciones sociales defendieron la memoria histórica, la justicia social y la dignidad del magisterio oaxaqueño, condenando el intento por resucitar a través de un nuevo partido a quien consideran un símbolo de represión y autoritarismo.
El conflicto social de 2006 en Oaxaca marcó una crisis violenta con el saldo de asesinatos, desapariciones y torturas a manos del gobierno de Ulises Ruiz Ortiz. La represión fomentó la creación de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) como movimiento social crítico. Desde entonces, la Sección 22 ha mantenido una postura firme contra Ruiz, calificándolo como asesino y represor, denuncias que se reflejaron en la protesta que terminó con la clausura del mitin y la evacuación del lugar por parte de funcionarios del INE y asistentes para evitar un enfrentamiento mayor.
La intención de registrar oficialmente el partido México Nuevo, Paz y Futuro, así como la postulación de Sofía Castro como propuesta para la gubernatura, se mantienen en suspenso debido al rechazo social expresado en Santa Cruz Amilpas. Este episodio reafirma la memoria colectiva sobre los hechos de 2006 y el impacto político que aún persiste en la sociedad oaxaqueña.
El pasado y presente político de Oaxaca se entrelazan en un escenario que sigue siendo polémico y lleno de tensiones. Comprender esta realidad es fundamental para valorar las demandas sociales y las rutas hacia la reconciliación en la entidad. Para continuar informado sobre la política y los movimientos sociales en Oaxaca, sigue nuestra cobertura completa en la sección de Oaxaca.