
¿Qué pasó con el virus Coxsackie en Oaxaca? Los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) han intensificado las acciones preventivas para disminuir los casos de la enfermedad mano-pie-boca en hogares, escuelas y guarderías del estado durante 2025.
Las autoridades de salud hacen hincapié en prácticas esenciales como el lavado frecuente de manos, la desinfección constante de superficies, el manejo adecuado de alimentos y evitar el contacto cercano con personas contagiadas. Esta enfermedad, que afecta principalmente a niños menores de cinco años, se caracteriza por fiebre y ampollas en boca, manos y pies. Sin embargo, suele ser una infección benigna y autolimitada que no obliga a suspender actividades escolares o masivas.
Los SSO recomiendan que los niños con síntomas permanezcan en casa hasta su recuperación y que las escuelas mantengan sus espacios ventilados y limpios para evitar brotes. Asimismo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señala que aunque la enfermedad no suele presentar complicaciones graves, es importante prevenir la deshidratación y el rechazo a la alimentación, especialmente en los menores de edad.
Hasta la fecha, se han reportado 173 casos en Oaxaca, con mayor incidencia en las regiones del Istmo y los Valles Centrales. Este aumento ha provocado la activación de filtros sanitarios en escuelas y una vigilancia epidemiológica reforzada para controlar la propagación del virus entre grupos escolares.
Campañas informativas dirigidas a padres, docentes y tutores buscan enseñar a identificar signos tempranos de la enfermedad y desalentar la automedicación, fortaleciendo la corresponsabilidad comunitaria. Dado que no existe una vacuna contra el virus Coxsackie, la prevención por medio de la higiene representa la estrategia más eficaz para el control de esta enfermedad.
En regiones donde se han detectado brotes, se han implementado protocolos de cerco sanitario que incluyen la suspensión temporal de clases y el monitoreo médico de los casos para frenar la circulación del virus. Estas medidas ponen en relieve la colaboración entre autoridades de salud, educativas y la comunidad para proteger a los niños en Oaxaca.
La lucha contra el virus Coxsackie y la enfermedad mano-pie-boca es una tarea compartida que requiere atención constante. Mantener hábitos saludables en casa y en las escuelas es fundamental para salvaguardar la salud de la infancia oaxaqueña.
La salud de los niños oaxaqueños es responsabilidad de todos. Para seguir informado sobre las acciones de salud pública en el estado, continúe con nuestra cobertura en la sección de Oaxaca en qpasonoticias.com.