
¿Qué pasó con el compromiso hidráulico entre México y Estados Unidos? La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México cumplirá con la entrega de agua al gobierno estadounidense conforme al Tratado de Aguas de 1944, apoyada en las abundantes lluvias registradas en 2025 que permitirán cumplir la cuota acordada.
El tratado obliga a México a entregar aproximadamente 2,158 millones de metros cúbicos del Río Bravo cada cinco años a Estados Unidos. Sin embargo, el último ciclo terminó con un incumplimiento superior al 47%, debido a una sequía histórica de casi cinco años que afectó las entregas previas. México entregó apenas el 52% del volumen pactado, generando una deuda hídrica que requirió atención urgente.
Ante esta situación, en abril de 2025 México y Estados Unidos firmaron un acuerdo para mitigar los déficits históricos a través de transferencias inmediatas y planes para compensar en el próximo ciclo. Sheinbaum destacó la comunicación constante entre autoridades mexicanas y estadounidenses, incluyendo la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Conagua, quienes trabajan en una mesa permanente para definir el volumen de agua a entregar.
Además, la presidenta mencionó el acuerdo con los gobernadores de Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas, entidades clave por su dependencia del Río Bravo para consumo humano y agricultura. Subrayó que se protegerá el suministro nacional para que el consumo interno y las actividades agrícolas no se vean comprometidos durante este proceso.
Los recientes cambios climáticos, con lluvias abundantes en el 2025, crean un escenario más favorable para que México cumpla con los compromisos internacionales bajo la vigilancia de la CILA. Esta coordinación entre autoridades federales y estatales muestra un avance en la gestión integral del recurso hídrico para sostener la relación bilateral y el bienestar regional.
La entrega y gestión del agua del Río Bravo no sólo refleja un compromiso legal y diplomático, sino un reto conjunto que impacta a comunidades, agricultura y ecosistemas en el norte de México. Para entender cómo estas decisiones influyen en nuestra región, sigue nuestra cobertura completa en la sección de fronteras.