
¿Qué pasó con las obras hidráulicas de Veracruz? La Auditoría Superior del Estado de Veracruz (ORFIS) reveló un presunto daño patrimonial superior a 24.7 millones de pesos por proyectos hidráulicos inconclusos ejecutados por la Comisión de Agua del Estado de Veracruz (CAEV), afectando el manejo y suministro de agua en la entidad.
Los proyectos hidráulicos, pese a una considerable inversión, quedaron sin terminar, lo que refleja un problema estructural en la gestión del agua. Esta deficiencia se suma a la falta de mantenimiento y la utilización de materiales de baja calidad en obras anteriores. Como resultado, Veracruz enfrenta inundaciones severas, colapsos en el sistema de drenaje y daños a viviendas y servicios básicos, incluso con pérdidas humanas durante la temporada de lluvias.
El desbordamiento reciente del río Cazones en Poza Rica devastó comunidades enteras, dejando a cientos de damnificados y provocando protestas sociales contra la actual administración. La crisis hídrica que enfrenta Veracruz se agrava por la falta de coordinación entre las autoridades y la insuficiente inversión para mantener y renovar la infraestructura hidráulica estatal.
Muchas plantas de tratamiento permanecen fuera de servicio y las fugas de agua alcanzan niveles alarmantes, con pérdidas cercanas al 40%. Esta situación evidencia no solo la negligencia en la supervisión de obras, sino también un entorno permeable a la corrupción y la falta de respuesta efectiva ante emergencias hidrológicas. La gobernadora Rocío Nahle enfrenta una creciente presión política y social para resolver esta crisis.
La problemática de las obras hidráulicas inconclusas y deterioradas en Veracruz nos invita a reflexionar sobre la urgente necesidad de mejorar la gestión pública, asegurar la transparencia en el uso de recursos y priorizar la protección de las comunidades frente a eventos naturales. Para seguir de cerca este tema de gran impacto regional, mantente informado en nuestra sección de Veracruz.