
¿Qué pasó en el norte de Nigeria? El país se ha visto sacudido por dos secuestros masivos en centros educativos, donde más de 300 menores fueron raptados por bandas armadas. Este suceso se suma a una preocupante serie de ataques contra escuelas que ha dejado miles de víctimas desde el año 2014.
Según un recuento de The Associated Press, al menos 1.799 estudiantes han sido secuestrados en una docena de los ataques más grandes desde el infame secuestro de Chibok. En aquel incidente de 2014, militantes del grupo terrorista Boko Haram raptaron a 276 colegialas, generando una condena internacional.
Aunque la mayoría de los niños secuestrados a lo largo de los años han sido liberados, muchos de ellos tras el pago de cuantiosos rescates, la táctica sigue siendo una constante amenaza para la seguridad y la educación en la región.
Los ataques a centros educativos se han convertido en una trágica normalidad en varias zonas del país. A continuación, se presenta una cronología de los incidentes más significativos.
Miembros de Boko Haram secuestraron a 276 estudiantes en un ataque nocturno en Chibok, estado de Borno. Más de 90 de ellas continúan desaparecidas.
Una facción de Boko Haram secuestró a 110 colegialas en Dapchi, estado de Yobe. Casi todas fueron liberadas, pero cinco fueron asesinadas.
Hombres armados secuestraron a más de 300 niños de una escuela en Kankara, estado de Katsina. Fueron liberados seis días después tras negociaciones.
Más de 300 colegialas fueron raptadas en una incursión nocturna en una escuela en Jangebe, estado de Zamfara. Todas fueron liberadas semanas después.
Hombres armados atacaron la Universidad Greenfield en el estado de Kaduna, secuestrando al menos a 20 estudiantes. Cinco de ellos fueron asesinados durante las negociaciones de rescate.
Un ataque con motocicletas contra una escuela en Kuriga, estado de Kaduna, resultó en el secuestro de 287 estudiantes.
Apenas dos días después, hombres armados irrumpieron en un internado en Gidan Bakuso, estado de Sokoto, llevándose a 15 niños mientras dormían.
La seguridad de los estudiantes en Nigeria se ha convertido en una crisis que trasciende fronteras y exige una respuesta global. La vulnerabilidad de los centros educativos es un problema que nos concierne a todos como sociedad. Para no perder detalle sobre este y otros sucesos internacionales, sigue nuestra cobertura completa en la sección de Mundo.