
¿Qué pasó en el sur de Quintana Roo? Una grave crisis afecta a los productores de limón persa, quienes enfrentan pérdidas significativas ante la falta de un mercado justo para su cosecha. Esta situación los ha orillado a vender su producto a precios ínfimos a intermediarios en municipios clave como Othón P. Blanco y José María Morelos.
La desesperación de los agricultores es aprovechada por los intermediarios, conocidos como "coyotes", que pagan cantidades mínimas por el producto. Según Aquilino Martínez Delgado, uno de los productores afectados, la caja de 33 kilogramos se compra en apenas 60 pesos, lo que no llega ni a 2 pesos por kilo.
Este precio contrasta drásticamente con el máximo histórico de 700 pesos por caja alcanzado hace tres años. La falta de compradores y los bajos precios están llevando a muchos a considerar el abandono de sus cultivos, ya que los costos de recolección superan las posibles ganancias.
Ante la insostenible situación, los productores han solicitado apoyo a las autoridades estatales y municipales para la creación de un centro de acopio o una planta de procesamiento. Dicha infraestructura permitiría gestionar el excedente de producción y evitar que cientos de toneladas de limón se echen a perder.
Muchos agricultores han comenzado a cortar sus árboles, incluso cargados de fruto, al no ver una salida viable. Tan solo en la comunidad de Morocoy, existen alrededor de 600 hectáreas de cultivo, cada una con capacidad para producir hasta cuatro toneladas, lo que evidencia la magnitud del desperdicio actual.
La situación de los citricultores evidencia la fragilidad de las cadenas productivas locales y la necesidad de políticas de apoyo al campo. El sustento de miles de familias en la región depende de soluciones concretas. Para seguir de cerca el desarrollo de esta y otras noticias que impactan en la entidad, visita nuestra sección de Quintana Roo.