
¿Qué pasó en la capital de Campeche? Una alarmante cifra del 41% de los usuarios del servicio de agua potable ha dejado de pagar, sumando más de 35 mil personas inconformes que culpan al deficiente e irregular suministro por parte del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Campeche (SMAPAC).
La situación ha llevado a que ciudadanos como Abraham Guerrero, José Luis Martínez y Daniela Sierra denuncien públicamente la precariedad del servicio. En diversas colonias y comunidades de la capital, el agua llega por "tandeo" o incluso no se recibe durante días, lo que afecta gravemente la vida cotidiana de hogares y comercios. Esta problemática se suma a un contexto nacional donde la Ley General de Aguas ha sido un tema de debate y legislación reciente.
Guerrero relató que, a pesar de realizar pagos adelantados, el suministro sigue siendo intermitente. El usuario enfatizó que el pago por un servicio esencial debería estar directamente condicionado a la calidad y regularidad del mismo, una postura compartida por muchos residentes.
Por su parte, Daniela Sierra destacó otro problema crucial: la calidad del agua. Reportó que el líquido que llega a sus domicilios a menudo está sucio y con sarro, imposibilitando su uso para actividades básicas de higiene y alimentación, con riesgos para la salud de las familias.
El diputado Miguel Ángel Pool Alpuche, tercer vocal de la Comisión de Recursos Hidráulicos del Congreso del Estado, compartió la preocupación ciudadana. Atribuyó gran parte del problema al crecimiento urbano y poblacional, que ha dejado obsoleta la actual red hidráulica de Campeche. Esta situación no solo interrumpe el suministro, sino que también erosiona la confianza de la población, fomentando la negativa a cumplir con los pagos.
El legislador explicó que la baja recaudación, resultado directo de la insatisfacción por el servicio, limita la capacidad del municipio para invertir en la modernización y expansión de la infraestructura. En algunas colonias, la falta de agua puede extenderse hasta por dos días consecutivos, mientras que en municipios como Hopelchén, las fallas eléctricas en las bombas obligan al uso de pipas para el abastecimiento, una solución paliativa y costosa.
Pool Alpuche concluyó que la única vía para mejorar tanto la recaudación como la satisfacción de los ciudadanos es una inversión significativa en la infraestructura hidráulica, priorizando las zonas de rápido crecimiento. Insistió en que es una obligación de los municipios garantizar el acceso al agua potable como un servicio básico y esencial.
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