
¿Qué pasó con las obras sin permisos ni dictámenes en Umán? La ejecución de diversos proyectos de infraestructura durante la administración municipal de Freddy Ruz Guzmán en Umán se realizó sin las licencias ni la supervisión adecuadas, resultando en una serie de desarrollos irregulares que hoy preocupan a sus habitantes.
Entre las construcciones más destacadas que carecen de la documentación reglamentaria se encuentran la instalación del booster de gas natural de Energía Mayakan y la edificación del fraccionamiento Gran Calzada, impulsado por Grupo Casitas. Según datos del Portal Nacional de Transparencia, no existe registro alguno de licencias de uso de suelo, autorizaciones de construcción, dictámenes de Protección Civil ni avales ambientales que respalden formalmente ambos proyectos.
La falta de estos permisos es particularmente alarmante debido al impacto que estas obras tienen y su cercanía con zonas densamente habitadas. Fue el «Colectivo X un Yucatán con Energía Segura», que agrupa a familias residentes en el área, quien solicitó y reveló esta información. El colectivo ha advertido que estas omisiones no son hechos aislados, sino parte de una práctica recurrente en el manejo del crecimiento urbano durante la pasada administración municipal.
Como ejemplo de esta problemática, los vecinos han señalado el caso del fraccionamiento Piedra de Agua, el cual fue incorporado al municipio con una infraestructura inconclusa y servicios deficientes, lo que consideran un claro reflejo de la ausencia de control técnico por parte de la autoridad competente.
La situación en el fraccionamiento Gran Calzada se agrava al tratarse de infraestructura energética, ya que no se cuenta con estudios de riesgo ni planes de emergencia que garanticen la seguridad de los residentes. Esta situación ha generado un profundo malestar y temor entre la población.
El conflicto escaló nuevamente la noche de ayer, cuando habitantes del fraccionamiento bloquearon la salida hacia Umán. La protesta se desencadenó tras una decisión judicial que negó la suspensión de la construcción del booster de gas natural. Los inconformes reiteraron su advertencia de que el gasoducto se ubica a pocos metros de sus viviendas, lo que representa un riesgo permanente para sus vidas y propiedades.
La controversia en Umán se suma a otros casos de opacidad en la gestión pública en la región, como el que se vive en un municipio vecino. Para conocer más detalles sobre este tipo de situaciones, puedes consultar la nota: Ayuntamiento de Tizimín en la mira: Cuestionan más de $7 millones de pesos sin justificar.
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