
¿Qué pasó con Oxkintok? El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha redefinido la historia del sitio arqueológico de Oxkintok, en Yucatán, al reclasificarlo como una gran ciudad maya de rango 1. Este significativo cambio se logró gracias a la implementación de tecnología de teledetección activa Lidar, que ha revelado la existencia de 977 estructuras en la zona, de las cuales 523 ya han sido corroboradas, lo que representa el 53.53 por ciento del total identificado.
La aplicación de esta innovadora técnica, que incluye vuelos de dron y la próxima integración de Lidar de forma permanente a partir de 2025, ha transformado radicalmente el entendimiento arqueológico del lugar. Anteriormente, Oxkintok estaba catalogado en el Atlas Arqueológico como de rango 3, con un registro de apenas una veintena de estructuras. La modernización en los métodos de investigación ha permitido un mapeo general de alta precisión que modificó de fondo esa clasificación.
Durante el noveno Simposio de Cultura Maya Ichkaantijoo, el especialista del INAH, Luis Raúl Pantoja Díaz, detalló que los trabajos de investigación en Oxkintok se remontan a 1987 con la Misión Arqueológica de España en México. Entre 2005 y 2023, se habían contabilizado alrededor de 200 estructuras. Sin embargo, el salto cuantitativo y cualitativo se dio con la incorporación de herramientas de teledetección, que no solo identificaron arquitectura menor habitacional, sino también pirámides y conjuntos monumentales, evidenciando la complejidad de la urbe.
Acompañado del investigador Víctor José Ley Paredes, el arqueólogo Pantoja Díaz explicó que el análisis espacial confirma una ciudad de gran extensión, con complejos arquitectónicos elaborados. Destaca la identificación de dos conjuntos del tipo acrópolis, un rasgo característico de ciudades mayas de alto rango. Además, se han detectado elementos formales del Clásico y patrones arquitectónicos compartidos con urbes del sur de Mesoamérica, lo que subraya intensos procesos de intercambio e influencia cultural.
Como toda ciudad de relevancia regional, Oxkintok mantuvo sólidos vínculos con importantes centros mayas, entre ellos Calakmul (Campeche), Dzibalché (Quintana Roo), Piedras Negras (Chiapas) y Uaxactún (Guatemala), lo que refuerza su papel estratégico en la red mesoamericana. Estos hallazgos reafirman la vitalidad comercial y cultural del sitio, conocido también como los Tres Soles de Pedernal, cuya temporalidad abarca del Preclásico Medio (700–600 a.C.) al Clásico Terminal (1050 d.C.).
Pantoja Díaz adelantó que en 2026 continuarán los análisis y, conforme se obtengan los recursos necesarios, se procederá con la verificación en campo de todos los hallazgos detectados por la tecnología. El sitio cuenta con un radio de influencia de 3.5 kilómetros y un área protegida de mil hectáreas, albergando 14 conjuntos arquitectónicos y cerca de 300 edificios. Algunos presentan arquitectura con influencia del Petén guatemalteco y otros del estilo Puuc, confirmando la complejidad urbana y la relevancia histórica de Oxkintok en la Península de Yucatán, sumándose a otros esfuerzos del INAH en la región como la construcción de un nuevo Centro de Visitantes en Uxmal.
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