
¿Qué pasó con los aranceles en México? A partir del primero de enero de 2026, los consumidores y la industria en México deberán prepararse para un incremento significativo en los precios de una amplia gama de productos importados. El Gobierno de México ha anunciado la implementación de nuevos aranceles que afectarán a mil 463 fracciones arancelarias de bienes provenientes de países con los que no se tiene un tratado de libre comercio, como China, Corea del Sur, India, Indonesia y Tailandia.
Esta medida, publicada recientemente en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 29 de diciembre, busca primordialmente fortalecer la producción nacional y reducir la dependencia de las importaciones, sustituyéndolas gradualmente con bienes hechos en México. Las tasas arancelarias oscilarán entre el 5% y el 50%, dependiendo del tipo de producto, lo que impactará directamente el costo final para el consumidor.
Uno de los sectores que experimentará el arancel más alto, del 50%, es el de los vehículos. Los automóviles para transporte de personas o mercancías, ya sean de gasolina, diésel o eléctricos, importados de las naciones mencionadas, verán su precio encarecerse drásticamente al ingresar al mercado mexicano. Esto podría hacer que la adquisición de estos autos sea considerablemente más costosa. De igual forma, productos como motocicletas, radiadores de aceite, embragues y sus partes, tendrán un arancel del 25%.
La industria automotriz y el consumidor final sentirán este impacto, buscando quizás alternativas nacionales o provenientes de socios comerciales con tratados vigentes.
El decreto también golpea duramente a los productos de consumo diario y del hogar. Con un arancel del 35% se incluyen llantas para autos, botellas y frascos de plástico, así como diversos tipos de papel higiénico y sanitario. Artículos de papelería de mayor calidad y telas de algodón y poliéster para confección de ropa también se incluyen en este porcentaje.
Las prendas de vestir también estarán entre las más impactadas, con aranceles del 35% para una extensa lista que abarca desde camisetas, blusas y pantalones de mezclilla, hasta faldas, vestidos, ropa interior, calcetines, chamarras, abrigos, guantes y gorros. Los productos para el hogar como cubrecamas, edredones, tapetes y alfombras, además del calzado urbano y deportivo (incluyendo tenis y zapatos de tela o con punta metálica), pagarán este mismo porcentaje.
Con un arancel del 20%, se encuentran productos como tenis para correr, ropa deportiva, juguetes de plástico, mochilas, maletas, bicicletas, herramientas manuales básicas, utensilios de cocina y aparatos eléctricos para el cabello como secadoras y planchas. Esto significa que la temporada de fin de año de 2026 podría traer regalos más caros si no se opta por productos de origen nacional o de países con acuerdos comerciales.
Los aranceles también afectarán a la industria de la construcción y manufactura. Productos siderúrgicos, como laminados de 0.5 milímetros y alambrón de hierro con diámetro menor a 14 milímetros, verán incrementados sus costos. Estos insumos son vitales para la fabricación de estructuras metálicas y otros productos industriales, lo que podría generar un efecto cascada en los precios de bienes finales construidos en el país. En un contexto global, otras potencias como China también han impuesto aranceles a productos importados, señalando una tendencia global de protección a la producción interna.
El decreto detalla que el 40% de los bienes afectados son productos finales y el 60% son insumos, cuyas importaciones representan anualmente alrededor de $29 mil 400 millones de dólares. La intención del Gobierno de México es clara: fomentar la industria local y reducir la dependencia de bienes extranjeros, aunque esto signifique un incremento en los precios para los consumidores en el corto plazo.
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