
¿Qué pasó con los conflictos agrarios en Oaxaca? Las comunidades de Oaxaca han dado un paso monumental hacia la reconciliación, con la firma de dos Acuerdos Definitivos de Paz Territorial que ponen fin a décadas de disputas por límites agrarios, restaurando la tranquilidad y la gobernabilidad en la región.
El secretario de Gobierno, Jesús Romero López, subrayó que estos acuerdos son el fruto de un diálogo constante y una mediación institucional responsable. 'Cuando se privilegia el diálogo y la conciliación, se generan condiciones reales de gobernabilidad y certeza jurídica, cerrando ciclos de conflicto que por décadas afectaron la convivencia y el desarrollo de las comunidades', afirmó Romero López, destacando la voluntad de las partes para construir un futuro de paz.
El primer pacto trascendental se logró entre el ejido El Ocote, del municipio de Santiago Tetepec, y la comunidad de Santa Cruz Flores Magón, perteneciente a Santiago Jamiltepec. Estas comunidades enfrentaron por más de 20 años la indefinición de linderos en una franja de poco más de 5 mil 500 metros lineales, un conflicto que limitaba el desarrollo y generaba tensión constante. Tras un arduo proceso que incluyó más de 10 mesas de diálogo, impulsadas por la Secretaría de Gobierno (Sego), la Junta Local de Conciliación Agraria (JLCA) y la Coordinación de Delegados de Paz (Cdpaz), los trabajos técnicos informativos de finales de noviembre de 2025 permitieron la concreción del Acuerdo Definitivo de Paz Territorial número 48. Este logro beneficia directamente a más de 400 personas campesinas y sus familias, otorgándoles la tan anhelada certeza sobre su tierra.
De manera similar, el municipio de San Pedro Yólox y la agencia de Santa María Totomoxtla, que forma parte de San Juan Quiotepec, también pusieron fin a más de dos décadas de indefinición territorial. La firma del Acuerdo Definitivo de Paz Territorial número 49 representa un avance significativo para aproximadamente 500 personas comuneras y sus familias. Para alcanzar este hito, se desarrollaron ocho mesas de diálogo intensas. Los trabajos técnicos topográficos se aprobaron el 17 de junio de 2025 y se ejecutaron el 11 de julio del mismo año, culminando con el amojonado el 2 de diciembre, abarcando una longitud total de 5 mil 871.669 metros lineales. Este acuerdo refuerza el tejido social y económico de estas poblaciones.
Estos acuerdos, gestionados por la Sego y la JLCA, no solo resuelven conflictos de larga data, sino que también demuestran la efectividad de los mecanismos de diálogo y conciliación en la construcción de una paz duradera. La estabilidad lograda permite a las comunidades enfocarse en su desarrollo, dejando atrás años de incertidumbre. Este tipo de avances son fundamentales para el progreso de la entidad, como se ha visto en otros esfuerzos por fortalecer la participación ciudadana y la gobernanza local, un espíritu compartido con la labor del IEEPCO para validar procesos democráticos en la región. IEEPCO valida elecciones en 27 municipios indígenas de Oaxaca.
El titular de la Sego enfatizó que 'cuando existe voluntad para resolver los conflictos a través del diálogo, las comunidades pueden recuperar la oportunidad de escribir su presente y su futuro'. Estos acuerdos son un testimonio de esa voluntad y un modelo a seguir para otras regiones que enfrentan desafíos similares. La capacidad de las comunidades para unirse y resolver sus problemas a través de canales institucionales y el apoyo del gobierno es un pilar para el bienestar general, en un contexto donde diversas comunidades, incluyendo a las mujeres indígenas, exigen obras y servicios de salud para mejorar sus condiciones de vida.
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