
Ciudad de México. México ha quedado nuevamente fuera del grupo de los 25 países más atractivos para invertir en 2026, un escenario que el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) atribuye a un clima persistente de incertidumbre bajo la administración de Claudia Sheinbaum Pardo. Esta exclusión se alinea con una preocupante disminución histórica en el número de empresas formales operando en el país.
Según la reciente encuesta anual de directores ejecutivos (CEO) de la consultoría PwC, que proyecta las tendencias de inversión hacia 2026, México no figura entre los destinos preferidos por los inversionistas globales. La caída, según el CEESP, es una clara señal del deterioro del entorno de negocios en la nación.
“La caída de la inversión refleja en buena medida la decisión que toman los inversionistas en un ambiente de incertidumbre”, subraya el documento del CEESP, resaltando el impacto directo de la percepción de riesgo en el flujo de capitales.
Este panorama desalentador se complementa con la pérdida de 43 mil 578 empresas formales en tan solo dos años. Datos del IMSS revelan que en 2025 se registró la mayor disminución histórica, con 25.6 mil patrones menos, sumándose a los 17.9 mil perdidos en 2024. El CEESP enfatiza que esta reducción se concentra principalmente en las empresas micro y pequeñas, las cuales son las más vulnerables ante la inseguridad y los elevados costos laborales, buscando refugio en la informalidad para sobrevivir. A pesar de la situación nacional, algunas entidades buscan potenciar sus sectores; por ejemplo, Yucatán será sede del Americas Tourism Summit 2026, un esfuerzo por atraer inversión al sector turístico regional.
Adicionalmente, el análisis del CEESP destaca un marcado deterioro en la percepción de factores críticos para la inversión, como el estado de derecho, la corrupción y la inseguridad. Estos elementos no solo impactan la vida diaria de los ciudadanos, sino que ejercen una influencia directa y negativa en las decisiones de inversión.
El organismo subraya que la confianza de los inversionistas se ha debilitado significativamente en los últimos años, lo que ha provocado que México pierda posiciones en rankings internacionales. Un claro ejemplo es el índice de corrupción, donde el país se sitúa en el lugar 134 de 143 países, representando un retroceso de 17 posiciones desde 2019. Esta situación de falta de transparencia y seguridad se ve reflejada en problemas como el 'huachicol', que recientemente llevó a la baja de marinos de alto rango en la Semar.
El CEESP concluye que este deterioro es particularmente alarmante, ya que afecta directamente la capacidad de invertir y, por ende, ralentiza el ritmo de crecimiento económico del país, un desafío crucial para la administración de Sheinbaum.
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