Pacientes pediátricos, a pulso por escaleras en Hospital Civil Oaxaca
Denuncian riesgos en el Hospital Civil 'Dr. Aurelio Valdivieso' de Oaxaca, donde el elevador de pediatría lleva mes y medio sin funcionar, obligando a subir a niños por escaleras. Reparación tardará un mes más.
Oaxaca de Juárez, Oaxaca – La falta de mantenimiento y la antigüedad del equipo en el Hospital General 'Dr. Aurelio Valdivieso' han llevado a una situación crítica: personal médico y de enfermería se ve obligado a trasladar a pacientes pediátricos a pulso y por escaleras, debido a que el único elevador del área de pediatría ha estado fuera de servicio desde el 15 de julio.
Esta alarmante denuncia, hecha pública por los propios trabajadores del nosocomio, resalta los riesgos inminentes para la salud y seguridad de los menores, así como la carga física y emocional para el personal. El elevador en cuestión, con una antigüedad de 60 años, ha colapsado, y las autoridades del IMSS Bienestar han estimado que su reparación podría tardar casi un mes adicional.
Desde mediados de julio, los traslados se han convertido en una odisea diaria. Los niños, algunos en condiciones delicadas, deben ser subidos o bajados por las escaleras, incrementando el riesgo de complicaciones y accidentes. Esta situación pone en evidencia la urgente necesidad de inversión en infraestructura y equipamiento médico en la región.

Los trabajadores, quienes prefirieron mantener el anonimato por temor a represalias, expresaron su frustración ante la prolongada inactividad del elevador. 'Llevar a los pacientes pediátricos a pulso es agotador y peligroso, tanto para ellos como para nosotros. Cada día es una preocupación constante', comentó uno de ellos, destacando la falta de soluciones inmediatas por parte de la administración hospitalaria.
La comunidad oaxaqueña y los familiares de los pacientes exigen una pronta resolución a esta problemática, que no solo afecta la operatividad del hospital, sino que vulnera el derecho a una atención médica digna y segura para la población infantil. La promesa de una reparación en 'casi un mes' se suma a la larga espera y al sufrimiento de quienes dependen de estos servicios esenciales.