Comuneros de Chimalapas llegan a ejido Díaz Ordaz
Una comisión de 500 comuneros de San Miguel Chimalapa llegará al ejido Gustavo Díaz Ordaz para continuar el proceso de conciliación pacífica por la disputa territorial.
Una comisión de 500 comuneros de San Miguel Chimalapa, Oaxaca, llegará este viernes 4 de septiembre al ejido Gustavo Díaz Ordaz, asentado en su territorio comunal, para continuar el proceso de conciliación pacífica que iniciaron hace un mes. El plazo de 30 días que la asamblea comunal otorgó a los ejidatarios para disolver voluntariamente su núcleo agrario venció el 4 de agosto, y ahora la comisión busca establecer una mesa de trabajo permanente.
El conflicto se remonta a 1967, cuando pobladores de Chiapas invadieron tierras comunales de los Chimalapas y crearon el ejido Gustavo Díaz Ordaz, junto con otros núcleos como Rodulfo Figueroa, Flor de Chiapas y Ramón E. Balboa. En noviembre de 2021, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió con 10 votos contra uno que las 160 mil hectáreas en disputa pertenecen a las comunidades zoques de San Miguel y Santa María Chimalapa. Sin embargo, la sentencia aclaró que la delimitación política entre estados no extingue por sí sola los derechos agrarios ya reconocidos, por lo que el conflicto agrario sigue en paralelo al de límites.
El Comisariado de Bienes Comunales de Chimalapas emitió un comunicado donde subraya el carácter pacífico de la movilización y lo llama “conciliación de campesino a campesino, de indígena a indígena”. Aunque el proceso corre en paralelo a un litigio de límites aún no ejecutado plenamente por la SCJN, los comuneros insisten en que la disolución voluntaria del ejido es el camino para restituir sus tierras.

Las 420 familias del ejido Gustavo Díaz Ordaz sostienen que cuentan con documentación agraria que los reconoce como ejidatarios y que sus trámites, registros y servicios continúan vinculados al municipio chiapaneco de Cintalapa. Rechazan incorporarse como comuneros de San Miguel Chimalapa ante el temor de perder derechos parcelarios. María del Rocío del Pino Flores, representante del grupo Mujeres Unidas de Gustavo Díaz Ordaz, informó que el documento del emplazamiento fue entregado el 4 de agosto por un contingente de aproximadamente 400 personas, algunas de las cuales portaban machetes. Los comuneros oaxaqueños han desmentido que haya habido violencia.
La dirigencia comunal de San Miguel Chimalapa confirmó que hasta el momento no han logrado establecer una mesa de diálogo directa con las autoridades del Gobierno de Oaxaca. El propio boletín del 2 de septiembre señala que las reuniones sostenidas con el gobernador de Oaxaca, con instancias federales y con el presidente de la Suprema Corte “no son concretas ni tangibles”. Además, el proceso de corrección de las coordenadas del fallo tomará aproximadamente tres meses más, ya que un punto de la resolución quedó ubicado en el océano Pacífico. Mientras tanto, el gobierno federal ha destinado $3,360 millones para obras de drenaje en la CDMX, pero en Chimalapas la falta de acompañamiento institucional persiste.
El Comisariado propone que los ejidatarios de Díaz Ordaz y de los otros tres ejidos en igual situación puedan mantener sus casas y sus trabajaderos siempre que reconozcan que están en territorio comunal y acaten el Estatuto Comunal de San Miguel Chimalapa. La propuesta no implica que dejen de ser chiapanecos. El diálogo del 31 de agosto en la cabecera municipal, al que asistieron pobladores y autoridades ejidales de Gustavo Díaz Ordaz, fue el único avance concreto registrado antes del vencimiento del plazo. La comisión que llega este viernes busca establecer una mesa de trabajo permanente y evitar que el conflicto escale.