Volkswagen Puebla: rechazan acuerdo, riesgo de huelga
Trabajadores de Volkswagen en Puebla rechazaron la oferta salarial y el riesgo de huelga crece. La decisión final podría darse en los próximos días.
Los trabajadores de la planta de Volkswagen en Puebla rechazaron este viernes la oferta salarial presentada por la empresa, con lo que el riesgo de una huelga se incrementa a medida que se acerca la fecha límite para el estallamiento del conflicto.
En una asamblea general, la mayoría de los más de 5 mil sindicalizados votó en contra del acuerdo que proponía un aumento de 4.5% directo al salario y 1.5% en prestaciones. El sindicato demandaba un incremento de 7% para compensar la inflación acumulada.
La empresa argumentó que la oferta está por encima de la inflación y que garantiza la estabilidad laboral. Sin embargo, los trabajadores consideran que no es suficiente para recuperar el poder adquisitivo perdido en los últimos años.

El conflicto se da en un contexto de negociaciones salariales en el sector automotriz, donde otras plantas han logrado aumentos superiores. La situación podría escalar a una huelga que paralizaría la producción de modelos como el Jetta y el Tiguan, afectando las exportaciones.
De acuerdo con el proceso legal, el sindicato tiene hasta el 20 de septiembre para declarar la huelga si no se llega a un acuerdo. La Secretaría del Trabajo ha ofrecido mediar en las negociaciones.
“La base está decidida. No vamos a aceptar menos de lo que necesitamos para vivir dignamente”, dijo en entrevista un representante sindical que pidió mantener el anonimato.
El rechazo al acuerdo se suma a una serie de conflictos laborales en el país. Recientemente, una maquiladora en Calkini, Campeche, cerró sus puertas y dejó a 340 trabajadores sin empleo, un caso que refleja la fragilidad del empleo en la región.
La industria automotriz es clave para la economía mexicana. En Puebla, la planta de Volkswagen genera más de 5 mil empleos directos y decenas de miles indirectos. Una huelga tendría efectos en la cadena de suministro y en la economía local.
El sindicato ha señalado que está abierto al diálogo, pero no cederá en sus demandas. La empresa, por su parte, confía en que se logrará un acuerdo antes de la fecha límite. En contraste, en Quintana Roo, la CROC refrenda su respaldo al desarrollo económico, pero el clima laboral en Puebla es tenso.
La situación será monitoreada de cerca por el gobierno federal, que ha impulsado una política de incrementos salariales por encima de la inflación. En este contexto, la resolución de este conflicto marcará un precedente para futuras negociaciones.