Cena del Grito en Yucatán costará hasta mil pesos
Cena del Grito en Yucatán: pozole y chiles en nogada para 10 personas cuestan hasta mil pesos.
Preparar la cena del Grito de Independencia en Yucatán se ha vuelto más caro este año. Según amas de casa consultadas por Diario de Yucatán, hacer pozole y chiles en nogada para 10 personas cuesta entre 980 y mil pesos, solo en ingredientes.
Carolina Canché, ama de casa, calculó que el pozole para 10 personas requiere un gasto cercano a los $500 pesos. La lata de maíz para pozole cuesta $75, la carne de cerdo $120 por kilo y se necesitan 2.5 kilos. “Preparar pozole para una comida de aproximadamente 10 personas representa un gasto cercano a los $500”, dijo Canché.
En el mercado Lucas de Gálvez, la lata de pozole de tres kilos cuesta $75. Los chiles guajillo, ancho y pasilla se venden desde $25 y $30 los 100 gramos, respectivamente. La manteca ronda los $70 por kilo, aunque en supermercados puede ser más cara. Los complementos como lechuga ($30), rábanos ($15), limón, aguacate y tostadas (de $27 a $35) se suman al presupuesto. Las especias, como ajo, laurel y comino, se consiguen desde $10.

Para los chiles en nogada, Catalina Delgado Canto, también ama de casa, explicó que el presupuesto aumenta por la variedad de ingredientes. “Para unas 10 personas, la lista abarca 10 chiles, medio kilo de carne de res y medio de cerdo, además de frutas, especias y la nogada”, dijo. Los 10 chiles cuestan unos $50; la carne, $60 por medio kilo; dos manzanas, $15; dos peras, $20; dos duraznos, $30; 100 gramos de pasitas, $10; almendra fileteada, $20; jitomate, $15 el medio kilo; cebolla, $10; y dos plátanos macho, $10.
La nogada requiere un litro y medio de leche ($25 a $30 por litro), nuez de Castilla ($60) y queso de cabra ($70). También se suman dos granadas ($20), perejil ($5) y, opcionalmente, jerez ($20 los 100 ml). Así, si una familia decide preparar ambos platillos para 10 personas, tendría que desembolsar entre 980 y mil pesos.
El aumento de precios golpea el bolsillo de las familias yucatecas, aunque el estado recibe inversiones millonarias. Mientras tanto, los hogares ajustan sus recetas para mantener vivas las tradiciones del Grito.