Oaxaca declara desaparición del ayuntamiento de Juchitán
El Congreso de Oaxaca aprobó la desaparición del ayuntamiento de Juchitán; un concejo municipal tomará el control del municipio.
El Congreso de Oaxaca aprobó este viernes la declaratoria de desaparición del ayuntamiento de Juchitán de Zaragoza, la figura más drástica que la ley oaxaqueña contempla para un gobierno municipal. Con la votación en el pleno, el cabildo del municipio más poblado del Istmo de Tehuantepec queda fuera y la administración pasará a un concejo designado por el propio Legislativo.
El dictamen, presentado por la comisión de Gobernación, concluyó que el ayuntamiento quedó imposibilitado para reinstalarse y ejercer el mandato popular. Las rupturas internas entre los integrantes del cabildo paralizaron la toma de decisiones: obras atoradas, programas sin operar y un gobierno que, en la práctica, dejó de funcionar.
“La declaratoria procede cuando existe imposibilidad de reinstalar al ayuntamiento o cuando sus integrantes no pueden ejercer el cargo”, precisa el documento aprobado por los diputados.
Un concejo tomará las riendas
La desaparición activa la vía de emergencia: el Congreso debe integrar un concejo municipal que administrará Juchitán de forma provisional. Su tarea inmediata será mantener los servicios públicos, ejercer el presupuesto y destrabar los trámites suspendidos, hasta que se convoque a elecciones para renovar la planilla.

Una crisis que Juchitán ya vivió antes
No es la primera vez. En diciembre de 2021, el mismo Congreso declaró la desaparición del ayuntamiento de Juchitán por un conflicto interno del cabildo, y un concejo gobernó la ciudad hasta la elección ordinaria de 2022. La capital zapoteca del Istmo arrastra tensiones crónicas por el control político local y un entorno de seguridad complicado en la región, factores que suelen alimentar este tipo de crisis.
La medida se suma a una temporada de cambios en la política municipal del país: esta misma semana, Aguascalientes avaló la no reelección para diputados y alcaldes de cara a 2027, una reforma que redefine las reglas para los ayuntamientos en varios estados.
Qué sigue para los juchitecos
El siguiente paso es designar e instalar al concejo municipal, que tomará protesta en los próximos días. En paralelo, el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) tendría que calendarizar el proceso para que la ciudadanía elija a un nuevo ayuntamiento.
El nuevo órgano hereda una agenda urgente:
- Retomar obras públicas y programas que quedaron congelados por la parálisis del cabildo.
- Garantizar pagos a proveedores y el ejercicio regular del presupuesto municipal.
- Mantener en marcha los servicios básicos y los trámites en las oficinas municipales.
Para los vecinos, el reto es claro: que el cambio de gobierno no frene los servicios, los pagos y las obras que Juchitán necesita mientras se define el futuro político del municipio.