Profepa frena devastación de selva en Playa Grande, Oaxaca
Profepa clausuró tres predios en Playa Grande y Tamazola, Oaxaca, por remover 35 mil m² de selva sin autorización de cambio de suelo.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró tres predios en Playa Grande y en el paraje Tamazola, en Oaxaca, tras detectar la remoción de 35,319.10 metros cuadrados de selva baja caducifolia, una superficie equivalente a casi cinco canchas de fútbol. Las visitas de inspección las realizó la dependencia los días 17 y 18 de septiembre y, en ninguno de los casos, los propietarios acreditaron contar con autorización de cambio de uso de suelo.
En Playa Grande identificó dos predios con superficies afectadas de 7,447 metros cuadrados y 1,154.50 metros cuadrados, respectivamente. El daño más severo está en Tamazola: el tercer predio acumula 26,717.60 metros cuadrados de vegetación eliminada, más de tres cuartas partes del total. En los tres terrenos se detectaron actividades destinadas a darles un uso distinto al forestal, es decir, alguien estaba cambiando la vocación de la tierra sin permiso.
La clausura busca frenar la devastación de un ecosistema que tarda décadas en recuperarse. La selva baja caducifolia, también conocida como selva seca, pierde sus hojas en la temporada de estiaje y alberga especies adaptadas a ese régimen. Cuando se remueve, el suelo queda expuesto a la erosión y el terreno pierde su capacidad de captar y filtrar agua.

Las funciones ambientales que motivaron la clausura
Profepa sustentó la medida en las funciones ambientales que cumple este tipo de vegetación:
Este ecosistema contribuye a conservar la biodiversidad, proteger el suelo, infiltrar agua, capturar carbono y regular el clima
La infiltración de agua alimenta mantos y manantiales de la región, mientras que la captura de carbono ayuda a contener el avance del cambio climático. Por eso, cada metro cuadrado talado sin control tiene un costo que va más allá del terreno afectado.
No es la única alerta ambiental reciente en el sureste mexicano: hace unos días, un incendio en pastizales de Dos Bocas, Tabasco, puso en vilo a la zona, aunque Pemex aclaró que el fuego fue ajeno a la refinería Olmeca.
Los tres predios quedaron clausurados mientras se desahoga el procedimiento administrativo. Profepa no detalló sanciones ni montos, pero el cambio de uso de suelo forestal sin autorización es una conducta que la legislación federal tipifica como delito ambiental, por lo que el caso puede escalar. El siguiente paso será determinar las responsabilidades y, en su caso, imponer las sanciones correspondientes a los propietarios de los terrenos.