Sheinbaum es el gobierno que menos se endeuda: Hacienda
Hacienda afirma ante el Senado que la deuda del gobierno de Sheinbaum crece 9%, la tasa más baja en dos décadas, y se estabilizará en 55% del PIB.
El gobierno de Claudia Sheinbaum es, por mucho, el que menos se ha endeudado de las últimas cuatro administraciones federales. Así lo aseguró Édgar Amador Zamora, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), durante su comparecencia por la Glosa del Segundo Informe de Gobierno ante el Senado, donde sostuvo que el nivel de deuda del país 'está controlado, estabilizado' y que 'nadie debe estar preocupado'.
La cifra que Hacienda presume: la tasa de crecimiento de la deuda en lo que va del sexenio es de 9%, la más baja del periodo comparable. El contraste con administraciones anteriores es marcado:
- Felipe Calderón (2006-2012): la deuda creció 26%.
- Enrique Peña Nieto (2012-2018): avanzó 22%.
- Andrés Manuel López Obrador (2018-2024): subió 19%.
- Claudia Sheinbaum (2024 a la fecha): 9%, de acuerdo con la SHCP.
La comparecencia no fue un trámite amable. Senadores de oposición cuestionaron el incremento del endeudamiento del gobierno federal, que financia el gasto público, las obras y los programas sociales. 'No queremos que las métricas (de deuda) sigan subiendo', respondió Amador a Néstor Camarillo Medina, de Movimiento Ciudadano, y a Angélica Montes Rentería, del Partido Verde Ecologista de México, antes de insistir en que el objetivo es un nivel sostenible en el largo plazo.

Los analistas piden estabilidad, no triunfalismo
Fuera del recinto, los especialistas moderan el tono. Gabriel Badillo González, especialista en Políticas Públicas del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, recordó que todos los gobiernos se endeudan y que eso no debe preocupar si generan desarrollo y capacidad de pago. A su juicio, el gasto creció de forma importante por los programas sociales, como la beca Rita Cetina, y los ajustes ya se ven, por ejemplo, en la restricción al programa Jóvenes Construyendo el Futuro.
Julio Ruiz, economista en jefe para México de Citi, fue más directo con la advertencia:
'Más que politizar la deuda se debe estabilizar. Si no vemos una deuda estabilizada en los próximos años, yo creo que sí hay un riesgo de que podamos perder el grado de inversión, con las consecuencias que se pueda tener'.
La meta: deuda en 55% del PIB
Amador detalló que la deuda pública se estabilizará en 55% del PIB, un nivel que calificó de sostenible en el mediano plazo y por debajo del promedio de las economías emergentes de Latinoamérica y de los países desarrollados. Como referencia: Japón debe el equivalente a 170% de su PIB, Estados Unidos 100% y Brasil 90%.
El secretario también destacó una reducción 'histórica' del déficit público: 1.9 puntos porcentuales del PIB en un plazo muy corto, algo que, dijo, México nunca había logrado. Y el ajuste no costó caro en la economía real: no hubo contracción ni pérdida de empleo, el tipo de cambio se mantuvo estable y crecieron los ingresos y los empleos. Para el cierre de 2026, además, Hacienda prevé reducir 1.7% el servicio financiero de la deuda respecto a 2024.
De cara al futuro, la estrategia de financiamiento será en pesos, a tasa fija y a largo plazo, para blindar las finanzas públicas ante alzas en las tasas de interés y movimientos del tipo de cambio.
El compromiso quedó dicho ante el Senado: que las métricas de deuda no sigan subiendo. El reto, coinciden los analistas, será sostener esa estabilidad en los próximos años, porque de ello depende, en buena medida, que México conserve su grado de inversión.