La deuda de EE. UU. dispara alarmas globales y amenaza estabilidad económica
La deuda nacional de EE. UU. supera los US$40 billones, generando preocupación global por el aumento del gasto público y las tasas de interés. Analizamos el impacto.
La situación económica de Estados Unidos ha encendido las alarmas a nivel mundial, tras revelarse que la deuda nacional del país ha superado la cifra de US$40 billones. Este hito, que se esperaba debido al considerable aumento del gasto público bajo las administraciones de Donald Trump y Joe Biden, genera una creciente preocupación tanto a nivel interno como internacional por sus posibles repercusiones en la estabilidad financiera global.
¿Cómo se llegó a esta cifra alarmante?
Según Maya MacGuineas, presidenta del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, la deuda nacional estadounidense tardó casi 200 años en alcanzar el primer billón de dólares en 1981, un momento que el entonces presidente Ronald Reagan calificó como una 'advertencia'. Hoy, la magnitud es tal que 'estamos gastando más que eso solo en el pago de intereses de nuestra deuda', afirma MacGuineas.
El incremento desmesurado se atribuye a una combinación de factores: el aumento del gasto en programas sociales y otras iniciativas gubernamentales, sumado a las reducciones de impuestos que han mermado los ingresos. A esto se añade el vasto endeudamiento incurrido para responder a crisis financieras previas, como la de 2008, y la reciente pandemia de COVID-19, lo que ha llevado a un ciclo de gasto insostenible.

El impacto de las tasas de interés y la preocupación global
La problemática se agrava con el aumento de las tasas de interés, implementadas como respuesta a los recientes picos inflacionarios. En 2016, al inicio de la presidencia de Trump, la deuda era de menos de US$20 billones; en una década, se ha duplicado, creciendo a un ritmo de US$90.000 por segundo. 'Los tipos de interés a largo plazo en Estados Unidos se encuentran en máximos de varias décadas', explica Eric Swanson, profesor de economía de la Universidad de California y execonomista de la Reserva Federal.
Esta situación no solo responde a la inflación, sino también a la 'preocupación por los niveles extremos de endeudamiento del gobierno estadounidense', según Swanson. El mercado de bonos exige mayores rendimientos, ya que los inversores desconfían de la magnitud de la deuda. Además, la fuerte demanda de capital por parte de empresas tecnológicas que invierten en inteligencia artificial compite con el gobierno por los recursos de los inversores, elevando aún más los costos de financiamiento.
'Cuanto más suben los tipos de interés, más caro se vuelve financiar el déficit', subraya el economista Mohamed A. El-Erian, profesor de la Wharton School. Los pagos de intereses de la deuda pública han aumentado un 15% en el último año y representan casi el 20% de los ingresos fiscales, superando incluso los gastos de defensa.
¿Qué tan grave es y qué se espera?
A pesar de que Estados Unidos se acerca a los US$41.1 billones de deuda y se proyecta que alcance los US$64 billones para 2036, los economistas aún no la consideran una situación crítica. La posición de EE. UU. como la mayor economía mundial y el estatus del dólar como moneda de reserva global le otorgan un margen fiscal considerablemente mayor que a otros países. 'Estamos llegando a un punto en el que es una luz amarilla intermitente. No es una luz roja intermitente', aclara El-Erian.
Swanson añade que otros países del G7, como Japón e Italia, tienen niveles de deuda en relación con su PIB incluso superiores al 126% de Estados Unidos. Sin embargo, advierte que el interés de los inversores por prestar dinero al gobierno estadounidense está 'disminuyendo', lo que podría forzar al gobierno a ofrecer rendimientos cada vez mayores para atraer compradores, creando un círculo vicioso de endeudamiento más costoso.