Congreso de Yucatán aprueba donar 56 hectáreas al Tren Maya
El Congreso de Yucatán aprobó por mayoría la donación de 56 hectáreas al Tren Maya; PAN cambió su voto y PRI cuestionó el costo de los terrenos.
El pleno avaló la transferencia de seis predios a la empresa estatal; la bancada panista modificó su postura a última hora
MÉRIDA, MX.- El Congreso de Yucatán aprobó por mayoría la donación de seis bienes inmuebles, con una superficie aproximada de 56 hectáreas pertenecientes al patrimonio estatal, a Tren Maya, S.A. de C.V., empresa de participación estatal mayoritaria sectorizada a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). La transferencia de los terrenos tiene como finalidad continuar con la construcción de infraestructura para la movilidad de pasajeros y mercancías, particularmente para la modalidad de carga del Tren Maya.
Durante la discusión llamó la atención el cambio de postura de la bancada del PAN, que este lunes votó en contra del dictamen, pese a que legisladores de ese partido lo habían respaldado apenas unos días antes durante su análisis en la Comisión de Presupuesto, Patrimonio Estatal y Municipal. En la sesión de la comisión realizada el 10 de septiembre, el coordinador de la bancada panista, Roger Torres Peniche, y la diputada Itzel Falla Uribe votaron a favor del proyecto de dictamen. Sin embargo, durante la sesión del Pleno la fracción panista cambió el sentido de su voto sin explicar públicamente las razones.

Previamente, el diputado del PRI Gaspar Quintal Parra había subido a tribuna para cuestionar la donación al señalar que el dictamen no proporciona información suficiente sobre cuánto pagó el Gobierno de Yucatán por los terrenos, cuál es su valor actual y cuál será el beneficio económico concreto para el estado. Quintal Parra señaló además que, de acuerdo con la cronología contenida en el propio dictamen, Tren Maya solicitó las 56 hectáreas el 20 de mayo de 2025 y posteriormente el Gobierno estatal adquirió cinco de los predios el 13 de agosto de ese mismo año y el sexto el 19 de febrero de 2026.
“Primero Tren Maya pidió las tierras, después el Gobierno las compró y ahora pretende donarlas. Entonces que nos expliquen algo elemental: ¿cuánto dinero de los yucatecos se utilizó para adquirir estos terrenos y por qué ahora debemos regalarlos?”, cuestionó.
El priista sostuvo que antes de transferir definitivamente los inmuebles podrían haberse analizado otras alternativas, entre ellas arrendamientos, comodatos o esquemas con contraprestaciones que permitieran utilizar los terrenos para el proyecto ferroviario sin que el estado perdiera su propiedad. “No estamos en contra del desarrollo. Estamos en contra de regalar el patrimonio de Yucatán”, expresó.
Después del posicionamiento del PRI, la bancada del PAN se pronunció en contra del dictamen. También rechazaron la donación las diputadas de Movimiento Ciudadano Larissa Acosta Escalante y Abigail Uc. En la discusión previa en comisiones, el entonces legislador de ese partido Javier Osante Solís había votado a favor del proyecto.
Por su parte, el diputado de Morena Eric Quijano González defendió la transferencia de los terrenos y señaló que permitirá fortalecer la conectividad y la movilidad de personas y mercancías, además de generar derrama económica vinculada con el Tren Maya y otros proyectos estratégicos, entre ellos la modernización del Puerto de Altura de Progreso. “No permitamos que la burocracia o la visión cortoplacista frene obras que representan bienestar, empleo y modernidad para nuestras familias”, sostuvo.
Quijano González aseguró además que la donación contempla un mecanismo de reversión, mediante el cual los inmuebles podrán regresar al patrimonio estatal si son utilizados para un propósito diferente al autorizado o si dejan de destinarse al proyecto para el cual fueron transferidos. Finalmente, pese a los votos en contra del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, la mayoría del Congreso aprobó la donación de los seis predios al Tren Maya.