Desalojan con violencia a ONG por la niñez en Chiapas
Vientos Culturales, ONG aliada de UNICEF, fue desalojada de noche y con violencia de su centro cultural en Chiapas pese a juicio en curso.
La Vientos Culturales, organización aliada de UNICEF que lleva tres décadas trabajando por la niñez en Chiapas, fue desalojada a la fuerza de su centro cultural la noche del 22 de septiembre, con sellos de la Fiscalía General del Estado sobre la puerta y sin que el juicio por la propiedad del predio haya concluido.
Operativos de la Guardia Estatal Preventiva, dos camionetas blancas sin placas y un automóvil particular llegaron al Centro Cultural Comunitario «Mi Rumbo», en la zona norte poniente de la capital chiapaneca. Según la denuncia de la asociación, nadie mostró orden judicial. Forzaron a golpes la puerta donde descansaba el velador, un trabajador de 67 años, y lo sacaron con violencia para exigirle las llaves de las oficinas.
Su hijo intentó pedir ayuda y grabar lo ocurrido: le arrebataron el teléfono celular. Después desconectaron las cámaras de seguridad y sustrajeron dinero en efectivo y objetos personales del equipo, sostiene la organización. Con el personal afuera, bajo la lluvia, colocaron sellos de «ASEGURADO» con la leyenda «Cero impunidad» sobre los letreros que anuncian los talleres gratuitos para niñas y niños, de lunes a viernes de 4 a 6 de la tarde. El sello consigna la carpeta de investigación 1175-101-0205-2026.

Un predio donado que hoy vale oro
El origen del conflicto está en 1998. Ese año, Vientos Culturales recibió en donación un terreno semiurbano, entonces en las afueras de la ciudad. Ahí construyó con los años los espacios del centro y una pequeña vivienda, y sostiene que ocupó el predio «de manera pública, pacífica, continua y de buena fe», amparada en un documento firmado por el propio titular para fines culturales.
El problema apareció cuando la zona subió de valor. El donante interpuso una denuncia por despojo que la organización califica de falsa y promovió el desalojo, aun con el litigio abierto.
«Hoy, cuando el suelo cobra valor, los acuerdos originales se desconocen y la vía penal aparece como el camino más corto para recuperar los inmuebles: una denuncia por despojo, un aseguramiento sin juez y un desalojo de madrugada», denuncia la asociación.
Tras la negativa del propietario a conciliar, en agosto la organización promovió un juicio de prescripción positiva para formalizar la propiedad. El caso se tramita en el Juzgado Tercero del Ramo Civil, bajo el expediente 503/2026. En la reja del centro cuelga una manta: «No somos despojadores – trabajamos por la niñez».
Una noche, varias violaciones
Para Vientos Culturales, el operativo vulneró en una sola noche la inviolabilidad de la sede, el debido proceso, la integridad personal, la propiedad y la protección contra desalojos forzosos, que los estándares internacionales prohíben ejecutar de noche o con mal tiempo. Encuadra el caso, además, como una violación al derecho a defender derechos humanos: criminalizar a quien durante 30 años ha defendido a la niñez, afirma, es una falta grave.
El hostigamiento no paró ahí. Este miércoles 30 de septiembre, policías acompañados de varias personas volvieron a irrumpir en el inmueble para revisar su interior, según la organización.
Tres décadas de trabajo premiado
Vientos Culturales trabaja en Chiapas desde 1996. Es aliada de UNICEF México e integrante de la Red por los Derechos de las Infancias y Adolescencias en Chiapas y de la Red por los Derechos de la Infancia en México. Su trabajo acumula reconocimientos nacionales e internacionales:
- En 2020 recibió un premio especial de la UNESCO en el festival Prix Jeunesse por su campaña de info-animaciones sobre covid-19 en lenguas originarias.
- Su documental Kuxlejal —«la vida», en tsotsil—, sobre los suicidios de jóvenes en San Andrés Larráinzar, quedó en tercer lugar en no ficción para públicos de 11 a 15 años.
- En 2024 sumó el Premio Compartir y el Reconocimiento Razón de Ser.
Las familias chiapanecas también la conocen por el programa de televisión «Viva la Pelota», transmitido entre 2008 y 2012, y por el noticiero infantil «¡Vientos!, noticias que vuelan», difundido en Once Niñas y Niños y Canal 22.
Desde el centro ahora sellado, la organización acompaña a 76 niñas, niños y adolescentes de la colonia y a cerca de mil adolescentes tsotsiles en diez municipios de los Altos de Chiapas. La defensa del predio apenas empieza, y con ella la de los talleres que llenaban las tardes de esa colonia. El bienestar de la infancia en el sureste, mientras tanto, enfrenta otros frentes: en Tabasco, el Congreso local analiza reforzar la salud mental de los menores.