Cuatro titulares dejan gabinete de Jara en Oaxaca por fuero
Saymi Pineda, Vilma Cortés, Karina Barón y Sergio López dejan el gabinete de Salomón Jara para buscar una diputación federal y el fuero.
Cuatro titulares del gabinete del gobernador Salomón Jara dejaron sus cargos este martes 6 de octubre para lanzarse por un cargo de elección popular, en su mayoría una curul federal. El gobierno de Oaxaca confirmó las cuatro salidas, un movimiento que la prensa local ya describe como 'la desbandada'.
Cuatro salidas, un mismo destino
Se van Saymi Pineda Velasco, titular de la Secretaría de Turismo; Vilma Cortés, de la Secretaría de Bienestar, Tequio e Inclusión; Karina Barón, encargada del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), y Sergio López, al frente del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos. Todos apuntan a la Cámara de Diputados, donde espera la tan mencionada cobija del fuero.
La renuncia de Barón es la que más ruido provoca: se retira justo cuando Oaxaca atraviesa una crisis de inseguridad y han trascendido presuntas ligas entre funcionarios y el crimen organizado. Su despacho coordinaba la estrategia estatal contra el delito, y ahora queda sin titular.
En el caso de Pineda Velasco, la salida sella su virtual abandono de la carrera por la gubernatura del estado, una aspiración que ahora canjea por un posible escaño en San Lázaro.

El fuero, la coraza que buscan
¿Por qué la prisa por una diputación? Por el fuero. Un legislador federal no puede ser procesado penalmente sin que antes un juez autorice su desafuero, y esa protección constitucional funciona, en la práctica, como un escudo para políticos bajo escrutinio. La carrera por las curules tiende a llenarse de funcionarios con cuestionamientos en la mira.
El contexto pesa. El reporte de El Imparcial de Oaxaca, que dio a conocer las renuncias, ubica la desbandada en medio de dudas, escándalos y magros resultados de la administración jarista. El gobierno estatal se limitó a confirmar los cuatro retiros.
Ahora Jara deberá rellenar cuatro huecos a la vez, y el más urgente es el del SESESP: la coordinación de la seguridad estatal no puede quedar acéfala mientras la entidad discute, precisamente, los presuntos vínculos de funcionarios con el crimen organizado. Vendrán designios y, con ellos, la pregunta que ya ronda en Oaxaca: los cuatro se van por ambición política o por la coraza del fuero.