Estudiantes marchan en Brasil contra Flávio Bolsonaro
Miles de estudiantes marchan en Río de Janeiro contra la posible presidencia de Flávio Bolsonaro; la segunda vuelta con Lula es el 25 de octubre.
Miles de estudiantes marcharon este miércoles por el centro de Río de Janeiro contra la posible presidencia de Flávio Bolsonaro, después de que el candidato derechista superara en votos al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta de la elección brasileña.
La marcha, convocada por organizaciones estudiantiles y de izquierda, avanzó entre dos plazas históricas con un mar de camisetas rojas, tambores y fuegos artificiales. Las consignas resumieron el reclamo: “Bolsonaro nunca más”, “No al padre, no al hijo” y “Dictadura nunca más”, en pancartas que advierten que la soberanía y la democracia del país están bajo amenaza. En ciudades vecinas como Niterói, grupos universitarios de orientación socialista, comunista y antifascista replicaron la convocatoria.
El detonante fue la urna. El domingo 4 de octubre, el senador conservador —hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que cumple una condena de 27 años de prisión por el intento de golpe de Estado tras perder la elección de 2022— terminó primero, aunque ni él ni Lula alcanzaron el 50% de los votos requerido. El desenlace llegará el 25 de octubre, en una segunda vuelta que nadie se atreve a pronosticar.

Entre los manifestantes hubo miedo y memoria. “Estoy aquí porque creo en la democracia, porque tengo miedo”, dijo a la AFP Alice Carneiro, administradora de 25 años, entre lágrimas, por el temor de que una victoria del hijo del expresidente perjudique a su esposa, que es transexual.
“Estamos luchando por Brasil, no por Lula”
Esa frase resume el espíritu de Talita Amaral, estudiante de ciencias ambientales de 19 años. Vestía la camiseta amarilla y verde de la selección brasileña de fútbol, prenda habitual entre los simpatizantes de Bolsonaro, como un gesto para recuperar los colores nacionales.
La gestión de Jair Bolsonaro entre 2019 y 2022 recorrió toda la marcha. Su manejo de la pandemia de covid, que minimizó como una “gripecita”, dejó más de 700.000 muertos en Brasil. “Recuerdo que la vida de mi familia estuvo en riesgo durante la pandemia... Recuerdo la negación de las vacunas”, dijo Carneiro.
Amnistía, Trump y tijeras
Con banderas de “Fuera Bolsonaro”, muchos manifestantes advirtieron los planes de Flávio de amnistiar a su padre, condenado por intentar revertir su derrota electoral de 2022 contra Lula. Otros temen que, de llegar al poder, alinee por completo al gobierno brasileño con Estados Unidos por la cercanía ideológica de la familia con el presidente Donald Trump.
La economía será otro campo de batalla. Flávio Bolsonaro prometió recortes presupuestarios drásticos y exhibe unas tijeras para emular la motosierra del presidente argentino Javier Milei, cuyas reformas ha elogiado. Los estudiantes recuerdan los ajustes de Jair a las universidades federales, las becas de investigación y el programa Farmacia Popular, que ofrece medicamentos gratuitos o con descuento. Brasil, además, arrastra una deuda pública creciente, agravada por las altas tasas de interés, aunque los mercados ya celebraron el primer turno: la bolsa de São Paulo tocó máximos históricos el lunes 5 de octubre. El debate por las finanzas públicas cruza a la región: en México, Hacienda destaca que el gobierno de Claudia Sheinbaum es el que menos se endeuda.
Flávio Bolsonaro, eso sí, parte con ventajas claras: el domingo recibió dos millones de votos más que Lula y los candidatos que quedaron en tercer, cuarto y quinto lugar —todos de derecha— sumaron más de 8 millones de sufragios. En paralelo, el senador es investigado por corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal por sus vínculos con el fallido Banco Master, un caso que los manifestantes en Río no dejaron pasar.
Lo que viene es una campaña exprés de casi tres semanas. Con las urnas divididas y las calles encendidas, la segunda vuelta del 25 de octubre se perfila tan reñida como tensa.