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Muere Margaret Hamilton, la ingeniera del Apolo 11

Margaret Hamilton, la ingeniera del MIT que dirigió el software del Apolo 11 y acuñó el término 'ingeniería de software', murió a los 90 años.

Por Ana De La Cruz 7 min de lectura
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Muere Margaret Hamilton, la ingeniera del Apolo 11

Margaret Hamilton, la ingeniera del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) que dirigió el equipo que escribió el software de vuelo del programa Apolo, murió a los 90 años. Su código hizo posible el alunizaje del Apolo 11 el 20 de julio de 1969, la misión en la que Neil Armstrong y Buzz Aldrin se convirtieron en los primeros seres humanos en caminar sobre la Luna.

Nacida en Paoli, Indiana, en 1936, Hamilton estudió matemáticas en el Earlham College y llegó al MIT en 1959 con un empleo temporal mientras su esposo terminaba la universidad. Ese trabajo provisional se volvió su vida: primero programó sistemas de predicción meteorológica y después entró al Laboratorio de Instrumentación, donde terminó al frente del desarrollo del software del módulo de mando y del módulo lunar.

El día que el código salvó el alunizaje

Su trabajo pasó de la teoría a la emergencia en cuestión de minutos. Durante el descenso del módulo Eagle hacia el Mar de la Tranquilidad, la computadora de a bordo empezó a lanzar las alarmas 1202 y 1201: el procesador estaba saturado porque un radar había quedado encendido en una posición equivocada. El diseño de Hamilton, un ejecutivo asíncrono que priorizaba las tareas críticas, permitió al sistema descartar los trabajos secundarios sin perder la guía de la nave. Armstrong, ocupado buscando a mano un terreno plano entre rocas, mantuvo el control y tocó suelo con unos 25 segundos de combustible de reserva.

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La mujer junto a la torre de código

Una fotografía la volvió ícono décadas después: Hamilton de pie junto a una pila de listados impresos tan alta como ella, la versión en papel de todo el software de vuelo del Apolo. En los años sesenta, cuando programar ni siquiera era una profesión reconocida, ella acuñó el término ingeniería de software para darle nombre y legitimidad a lo que hacía su equipo.

'Cuando entré a esto, nadie sabía lo que estábamos haciendo. Era como el Lejano Oeste', relató Hamilton en entrevistas sobre aquellos años.

Su equipo también aprendió a trabajar a prueba de errores humanos. Su hija Lauren, entonces una niña, hizo caer la simulación al presionar una tecla durante un vuelo teórico, y ese accidente doméstico empujó al grupo a blindar el código contra fallas imprevistas, una decisión que después resultó decisiva en la Luna.

Medalla, empresa y un legado en todas partes

El reconocimiento llegó medio siglo después del alunizaje: Barack Obama le entregó la Medalla Presidencial de la Libertad en noviembre de 2016, el máximo honor civil de Estados Unidos. Hamilton había fundado en 1984 su propia empresa, Hamilton Technologies, y siguió desarrollando el Universal Systems Language, una evolución de los principios que salvaron el Apolo 11.

  • Dirigió el equipo que escribió el software de vuelo de las misiones Apolo.
  • Acuñó el término 'ingeniería de software' en los años sesenta.
  • Diseñó la priorización de tareas que evitó el aborto del alunizaje del Apolo 11.
  • Recibió la Medalla Presidencial de la Libertad en 2016.

El software que Hamilton ayudó a inventar gobierna hoy casi todo, de los teléfonos a los bancos. La disciplina que ella bautizó mueve la economía mundial y también la mexicana: esta misma semana el Congreso aprobó una Ley de Economía Digital que reordena los pagos electrónicos en el país, un mercado que empezó a construirse con el trabajo de pioneras como ella.

Cuando la NASA regrese a la Luna con el programa Artemis, el software que guíe a la próxima generación de astronautas seguirá los principios que Hamilton escribió hace más de seis décadas, primero en pizarras y luego en listados de papel. La ingeniera que puso el código al lado de los cohetes deja un estándar que la industria aún persigue: software que no falla cuando todo lo demás lo hace.

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