Marchan y cierran oficinas del IMSS Bienestar en Campeche
Trabajadores del IMSS Bienestar en Campeche marchan y cierran oficinas para exigir respeto a sus derechos laborales y dotación de insumos médicos.
Trabajadores del Seguro Social adscritos al IMSS Bienestar marcharon este 14 de octubre y cerraron las oficinas de la institución en Campeche, en una protesta con dos banderas claras: el respeto a sus derechos laborales y la dotación de insumos para atender a los pacientes.
El cierre suspendió de momento la atención en los módulos administrativos, donde se resuelven trámites de afiliación, vigencia de derechos y orientación. Quienes llegaron por un trámite o una consulta se toparon con las puertas cerradas, mientras la columna de manifestantes avanzaba por las calles para hacer visible el reclamo.
El pliego: derechos laborales y abasto
El reclamo laboral apunta a las condiciones del personal durante la operación del IMSS Bienestar, el esquema federal que absorbió los servicios de salud de los estados. Los trabajadores piden que contrato, prestaciones y estabilidad no se diluyan en la transición, y denuncian que la carga de trabajo creció sin que mejoraran sus condiciones.
El segundo frente es el abasto. El personal sostiene que la falta de insumos y medicamentos obliga a improvisar en consultas y tratamientos, con un costo directo para los pacientes que dependen de estas unidades.
Respeto a los derechos laborales y abasto garantizado: ese es el pliego que la movilización levantó como bandera en las oficinas cerradas de Campeche.

La protesta se sincroniza con la marcha nacional
La fecha no es casual. Este mismo 14 de octubre está convocada una marcha nacional de trabajadores del IMSS para reclamar mejores salarios y abasto de medicinas, de modo que la protesta en Campeche se suma a una presión coordinada que apunta al mismo tiempo al gobierno estatal y al federal.
Un sector bajo presión
El reclamo por insumos llega en un momento sensible para la salud estatal: Campeche acumula 10 casos de influenza y ya registró su primera muerte de la temporada, un aviso de que la demanda de atención médica tiende a subir en los meses fríos.
El malestar en el sector público tampoco es un caso aislado: la CNTE rechazó el plan de la SEP que pondría a los docentes a vigilar la salud de los alumnos, otra señal de la fricción entre los trabajadores del Estado y las nuevas cargas que las instituciones intentan trasladarles.
Qué sigue
La protesta deja dos tareas inmediatas: una mesa de diálogo que responda al pliego laboral y un plan de abasto que garantice insumos en las unidades. Para los usuarios, lo práctico es pendientes de los avisos de reapertura antes de acudir a las oficinas, mientras se define si las autoridades del IMSS Bienestar negocian o si la presión escala en los próximos días.