PISA 2025: más pantallas, peor comprensión lectora, alerta OCDE
La OCDE revela que el uso de pantallas para ocio se asocia a peores resultados en lectura. México, penúltimo en PISA 2025.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lanzó una advertencia contundente: los estudiantes que más tiempo pasan con dispositivos digitales para divertirse obtienen peores resultados en comprensión lectora. Así lo señaló este martes el secretario general del organismo, Mathias Cormann, al presentar los resultados de las pruebas PISA 2025.
“Para la lectura, cuanto más tiempo se pasa con las pantallas para divertirse, peores son los resultados”, destacó Cormann. La caída en comprensión lectora entre 2022 y 2025 fue de 14 puntos de media en los países de la OCDE, lo que equivale a más de medio año de aprendizaje escolar. En una década, el retroceso acumulado alcanza los 28 puntos.
El diagnóstico no se limita a la lectura. En matemáticas, el descenso fue de 9 puntos, prácticamente seis meses de escolaridad perdidos. El propio Cormann aclaró que los dispositivos digitales no son nocivos por sí mismos: “todo depende de la forma en que se utilizan”. El problema, dijo, es que aumentó el tiempo que los alumnos les dedican al entretenimiento, lo que afecta su capacidad de concentración en textos complejos.

La edición 2025 también reveló un dato inquietante: más de una cuarta parte de los estudiantes admitió que sus compañeros se distraen con dispositivos digitales durante las clases de ciencias. Y por primera vez en años, el deterioro en ciencias fue más pronunciado entre alumnos de familias favorecidas, lo que redujo la brecha con los de menores recursos. “Por supuesto, no es eso lo que queremos, sino que unos y otros vayan mejor”, matizó Cormann.
En México, los resultados son especialmente preocupantes. El país se ubicó penúltimo en lectura y ciencias entre las naciones evaluadas, según el informe. La presidenta Claudia Sheinbaum ya se pronunció al respecto: está de acuerdo con prohibir el uso de celulares en las escuelas. “Hay que volver al papel”, dijo la mandataria, en línea con las recomendaciones de la OCDE.
El organismo fijó seis prioridades para revertir la tendencia. La primera: definir objetivos escolares “exigentes” y enseñar menos temas, pero con mayor profundidad. También urgió a dar a los profesores formación continua y liberarlos de tareas administrativas para que dediquen más tiempo a los estudiantes. Otra recomendación clave es involucrar más a los padres en la educación, pues se detectó un creciente desinterés por lo que hacen sus hijos en la escuela.
Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE, puso el dedo en la llaga: en países como Alemania, la brecha educativa se explica por la segregación escolar. “Los niños de medios desfavorecidos van a escuelas más desfavorecidas. Es una decisión política”, afirmó. En contraste, en España la relación con el nivel socioeconómico es menor.
El informe también advierte que uno de cada cinco alumnos en la OCDE no alcanza resultados suficientes en ciencias, matemáticas y lectura, cuando hace diez años era uno de cada seis. La riqueza de un país solo explica la mitad de las diferencias entre los mejores y los peores; el resto depende de las políticas educativas.
En ese contexto, iniciativas como la educación dual impulsada por Canacintra Morelia y el Conalep cobran relevancia como alternativas para conectar el aprendizaje con el mundo laboral. La pregunta que queda en el aire es si México tomará nota de las recomendaciones de la OCDE antes de que la próxima generación pague la factura.